DECLARACIÓN

Aquella risa en su rostro
Su tímida pero curiosa mirada
Sus manos que no decaen
Y ordenan su pelo que me envuelven.
Su madura fruta dulce me habla
Me entrega sin calor que irradia
Dejando mi lento pasar sin motivo
Obligándome a enfrentarme a mis miedos.
Aquella boca que me conoce
Que no me ha sentido
No me obliga ni me desprecia
Más aún me llena de esperanza y alegría.
Eres tan culpable de lo que siento
Así frutos mis esfuerzos
Que mis ojos sigan observando
Y de que mi corazón te hable.
Te diga entre secretos
Que me gustas como nadie
Que el mundo nunca te espero
Como yo aquí, cada noche cuando te recuerdo.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home